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Dark Funeral
7 de Octubre 2006
Teatro Novedades
Fotos por Marco Llanos

Cuando Masse Broberg, conocido también
como Emperor Magus Caligula, interrumpió
su diatriba satánica contra todo lo santo
para decirle al público chileno que llevaba
al país en el corazón mientras
se acercaba una bandera chilena a su pecho,
no es que cumpliera con un gesto de protocolo.
Porque el malulo de Caligula tuvo esposa chilena
en Suecia con la que tiene dos hijos. "Para
mí estar en Chile es como estar en casa"
nos contaría luego en backstage. Ciertamente.
El próximo comercial de Cristal podría
incluir la línea: "Y la mina del
compadre de Dark Funeral
chilena po!!!".
Esa es la anécdota de una presentación
que tuvo de todo, hasta combos. No sé
si todos se dieron cuenta, pero al lado derecho
de la cancha se produjo la tremenda gresca entre
dos compadres que terminó con uno de
ellos con la cara toda ensangrentada. Todo al
son de la música infernal de Dark Funeral.
Pero en realidad este fue un hecho aislado y
lo suficientemente pequeño como para
no empañar la chacal presentación
de los suecos.
Sonando mejor que la primera vez que tocaron
en Chile en el Teatro Providencia, hace como
tres años atrás, y sin problemas
de sonido ni de fallas de instrumentos, la banda
desencadenó en algo como una hora y cuarto
parte de su arsenal más mortífero,
empezando con el primer corte del último
disco "Attera Totus Sanctus", "King
Antichrist" irrumpe en escena y de ahí
para adelante una tras otra las canciones se
sucedieron en un torbellino de brutalidad sónica
que no paró en ningún momento,
excepto, claro, para dar cabida a algunas palabras
de agradecimiento y loa de parte de Caligula
para con sus fans, fans que no pararon de vacilar
cada una de las canciones, esas canciones que
para los no entendidos podrían sonar
todas iguales. Y aunque hay que saberse bastante
bien los álbumes de DF para notar las
sutiles diferencias entre tema y tema, Caligula
nos daba una manito y anunciaba algunas canciones,
como "The Secrets of the Black Arts",
"Vobiscum Satanas", "The Arrival
of Satan´s Empire", "Hail Murder"
y la magistral "Open the Gates". Y
por cada canción la respuesta del público
no se hacía esperar, generándose
no el típico mosh y headbanging, sino
más bien algo así como un suerte
de electricidad que tenía a todo el mundo
un su lugar pero como electrocutándose.
Es que la música de DF es tan rápida
que casi no se puede seguir.
Yo me imagino algo así como cables con
10.000 voltios partían del escenario
y la marea negra de la cancha reaccionaba con
febril ímpetu. Intenso, si lugar a dudas,
y esperable. ¡Porque se trata de Dark
Funeral! O sea, ¿qué esperaban?
Y allí estaban, con sus caras pintadas
y con esos trajes que los hacen ver como salidos
de Mad Max o The Road Warrior. Si no cachan
esas películas véanlas. Y lo que
más me impresionó a mí
fue la vos de Caligula, que no sé cómo
no se rompe las cuerdas vocales. Uno tras otro
sus gritos AAAAAAAARRRRRRGGGGGHHHHHHHHH sonaban
como si los estuviera emitiendo con la intención
de grabarlos en estudio.
Y algo de cierto puede haber en eso ya que según
supimos la banda grabaría algunos temas
para un nuevo DVD. Con o sin ese incentivo,
Caligula, y por supuesto que el resto de la
banda también, dieron un show de gran
calidad y con profesionalismo a la altura de
su popularidad. En realidad no hay nada que
decir que vaya en la línea de una crítica,
de un fastidioso "pero", cosa que
tampoco es la idea, ya que el show estuvo contundente.
Algunos fans seguramente hubieran querido escuchar
más canciones, que la banda estuviera
sus dos horas arriba del escenario, pero el
tipo de música de DF se aprecia y disfruta
más en dosis pequeñas. Como un
buen whisky, la botella completa te podría
matar.
Nadie murió anoche, pero de todas maneras
el show estuvo simplemente asesino.
Carlos Avalos.

Lo que muchos Black Metaleros estaban esperando,
por fin se cumplió. Tras el regalo que
nos hiciera Dark Funeral luego de su presentación
en Chile, incluyendo en su disco en vivo "De
Profundis Clamavi Ad Te Domine" (Regain,
2004), no sólo temas del show que dieron
en el Teatro Providencia, sino que además
todo el arte visual que en aquellos días
hiciera nuestro equipo fotográfico de
Grinder (Marco Llanos, en cabecera, y quien
les escribe), pues era como para sentirse agradecidos
y afortunados a la vez. No siempre se ve un
disco en vivo de y una banda del calibre de
DARK FUNERAL con fotos hechas por nosotros y
menos con temas del show que dieron en Chile
(estoy tratando de recordar si algunas banda
hizo algo similar).
Pues la expectación era grande y sobre
todo cuando la banda anunciada en sus websites,
que vendrían con equipamiento a full
(producción a todo trapo). Y al parecer
se notó. 
Debo reconocer que la
respuesta del público si bien fue alucinante
durante el show, la cantidad de Blackers que
arribaron al Teatro Novedades, no fue la que
yo esperaba. No sabría dimensionar exactamente
la cantidad, pero no se llenó como debió
ser. Sin embargo, el entusiasmo, garra y energía
derrochado en aquella noche de sábado,
fue suficiente como para dejar a toda la banda
de Suecia, completamente satisfecha. Fue una
noche cumplida a cabalidad. Me sorprendió
la energía y fuerza con la que acompañaron
al grupo, los cientos de fanáticos presentes.
Hablando con ellos, tanto manager y equipo técnico,
todos concordaron que el show había sido
salvaje. Y respecto al arte visual, tanto juego
de luces, atuendos, sonido, todo estuvo de excepción
(aunque si el primer tema que tocaron sonó
pésimo, luego too mejoró).
Compartimos con la banda
previo a su show, y literalmente estaban destruidos.
Venían de una semana de shows y con vuelos
sumamente macabros en lo que se refiere a horarios.
Habían dormido una hora del día
anterior post al show que dieron en Buenos Aires,
Argentinas, y después del show de Santiago,
volaban a Peru, a las 4 am. O sea, del terror.
Según ellos, su semana había sido
sumamente cruda y estaban muertos. Al menos
así los vi en el camarín. Estaban
todos lánguidos y muertos en los sillones.
Cuento esto para entender un poco como una banda,
con una trayectoria como la de Lord Ahriman
y compañía, toca sólo una
hora y fracción. Podríamos haber
esperado algo mas de esa noche, pero la menos,
lo que sonó fue a concho y creo que la
gente lo entendió. Esperemos que puedan
ocupar algo de lo que se registró, para
su esperado debut DVD.
Andrés Padilla
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