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Doom Metal Sesions
II:
Bar Oxido Sabado
19 Mayo 2007
Bellavista, Santiago, Chile
MAR DE GRISES - (Doom Progresivo)
ELECTROZOMBIES - (Sludge Doom)
LAPSUS DEI - (Doom/Death)
ORATE - (Stoner Doom)
Noche de cuerdas gruesas y teclados atmosféricos.
Desde lo progresivo,
pasando por el death, al sludge arrastrado y
rockero, se dio lugar la noche del sábado
19 de Mayo en Bar Oxido en la segunda edición
de la Doom Metal Sesions. Y aunque su nombre
lo dice, no solo metal se escucho esa noche,
pues ese era el fin de tal encuentro, desencasillar
y cubrir el doom en su totalidad, desde el metal
al rock.
Distintos formas de hacer
música y un solo gran elemento en común,
en cuatro bandas que simplemente por formar
parte del espectro doom, podrían ser
similares entre si, sin embargo, una etiqueta
no basta y queda claro que un mismo estilo musical,
tiene tantas aristas y ramificaciones como sea
posible. Cuatro versiones diferentes de un mismo
código, el "down tempo".
ORATE
abría la noche a las 23:30 hrs., una
de esas bandas de culto de la escena doom rock
santiaguina, ausentes por algún tiempo
y ahora de vuelta. Ruido, pesadez, distorsión
y mucho espesor, directamente de un sucio pantano,
el sonido noventero de los Orate inundó
el ambiente, con presencia, volumen y fuerza.
Un trío que se convierte en una muralla
de sonido y cuerdas gruesas, que acompañadas
de una apropiada voz desaliñada y gritona
al frente, logran su cometido. El cruce entre
las raíces del sonido sabático,
el noise y stoner de los noventas, en una mezcla
que no da descanso al cabeceo, en temas de su
disco homónimo (2004), re editado por
estos días, como "Tyco Jarana"
y una versión para los setenteros Grand
Funk como broche de oro.
LAPSUS
DEI, jugando de visita, desde Temuco y con
un recorrido de nueve años en la espalda,
el quinteto venía a mostrar su carta
de presentación "Beyond the truth"
y algo de lo que ocurre en regiones, dejando
en claro que Santiago no es Chile. Su sonido
doom metal, fúnebre y oscuro, con arreglos
de teclados y momentos de mucho death, ponían
sobre el escenario una de las formas de doom
mas apetecidas por el público metalero
y del cual reconocemos un buen número
de representantes en el país. Así
también, fue la acogida del público
que esperaba ese sonido.
ELECTROZOMBIES, volviendo al formato
de trío potente, con dos féminas
llevando la base del sonido de la banda, en
Bajo y Batería. Cultivando el doom rock
y sludge mas arrastrado y pesado, de cuerdas
densas que retumban, donde guitarra y bajo se
encuentran en riffs prolongados y golpes primitivos
de una batería que revienta tambores
y marca el paso con fuerza, gracias a la diestra
baterista. Un repertorio que cubre ambos trabajos
editados hasta la fecha y muestra cómo
el sonido de la banda ha ido afiatándose
cada vez más en vivo. Cambios de ritmo
y canto golpeado mezclado con gritos agudos.
En pleno trance, una muestra de cuán
potente puede llegar sonar un trío doom
rock primitivo y crudo.

MAR DE GRISES cerrando la noche con su característica
puesta en escena, atmosférica y lúgubre.
Haciendo honor al sonido progresivo y elaborado
que han cultivado, presentando un recorrido
por su disco "The Tattledemalion Express"
de 2004 y algunos temas que formaran parte de
su sucesor. Ya con un nuevo vocalista, que marca
cada vez mas presencia al micrófono,
la banda pudo mostrar algo de las nuevas sonoridades
que comienza a integrar. Sin dejar de lado las
atmósferas, cambios rítmicos,
pasajes melódicos en teclados y momentos
de calma, tan propios del sonido de Mar de Grises
y que los ha hecho la banda de buenos músicos,
finos arreglos y sonido impecable, que en vivo
queda comprobado.

Un encuentro con dos extremos de un, aparentemente,
mismo estilo. Práctica que debiera hacerse
más frecuente, si se quiere hacer crecer
la escena y acostumbrar al público a
tolerar y valorar el sonido de otras bandas
o a otros momentos de un evento, como la venta
de discos o poleras. A su vez, oportunidad de
ampliar los públicos e intercambiar diversas
formas de percibir y sentir el doom rock y doom
metal en sus distintos matices.
Por Rossana
Montalbán.
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