|
BURNER
FEST 2007
NASHVILLE PUSSY
HIELO NEGRO + TABERNARIOS + SILVERJACK + CONDOR
Textos Andrés Padilla y Rossana Montalban
Fotos: Cristian Barrientos, M. Leyton, Juan
Pablo meneses, Carmen Orellana
¿Sobredosis de
rock o escases de adrenalina?
La noche del sábado iba a ser una de
esas que pocas veces vemos en nuestra capital.
Pensé que seria aquellas de esas inolvidables,
pero a pesar de lo intenso y alucinante del
show que dio Nashville
Pussy, no todo salió como estuvo
pensado, o como la gente lo esperaba.
La verdad es que la gallada
local no esta muy acostumbrada a recibir visitas
de esta índole, y al parecer tampoco
a invertir buenas lucas en una entrada para
un show rockero. A excepción de los metaleros,
que se gastan sus buenas lucas en un concierto
de Morbid Angel o Deicide, aca, el rockero parece
haber dejado las lucas para las empanadas y
el vinito dieciochero.
A excepción de los padres del Rock N
Roll, liderados por Lemmy y su majestuoso escudo
Motorhead, que
por segunda vez estuvieron en Chile, son muy
pocas las otras agrupaciones de este estilo
que han pisado nuestras tierras. Un par de ellas,
con suerte han llegado a Buenos Aires (Queens
Of The Stone Age, en el 2001), o The
Hellacopters (Brazil 2003). Recuerdo
por ahí en mi frágil mente el
nombre de Jon Spencer
Blues Explosion, cuando tocaron junto
a Yajaira, en una
explosiva noche de abril del 2001, en el ya
olvidado Teatro Providencia. Pero más
bandas de esta índole, o de este nivel
de culto, no recuerdo que hayan venido. Por
lo mismo, esta ocasión era más
que propicia para poder ir acostumbrándonos.
Desafortunadamente el apoyo no fue el esperado.
La fecha era perfecta, el día igual.
Sin embargo, no llegó la gente necesaria
como para hacer del evento, algo viable económicamente
hablando. Calculo unos 400 asistentes, incluyendo
invitados, crew, y las bandas teloneras que
por lo general vienen acompañadas de
su núcleo de amistades.
Personalmente, me perdí
la actuación de Condor
y Silverjack. Sólo
vi algo de Tabernarios y Hielo Negro. Los primeros,
con su característico y movedizo rock
ayudaron a encender la noche, aunque con una
extraña sensación de vacío
(sentí que algo faltó en el show,
quizás más fuerza y potencia).

Hielo Negro |
Tabernarios
salió airoso, ya que cuentan con su legión
de fans incondicionales; Lo mismo podría
decir de Hielo Negro,
quienes habían arribado horas antes a
Santiago, tras un largo viaje en Bus desde Concepción,
en donde se hicieron buenos horas de rock la
noche previa. Por lo mismo, creo que el cansancio
hizo que el trío puntarenense, sonara
un poco más lento y gastado. De todos
modos, ellos tienen la suficiente armadura y
artillería como para incendiar a cualquiera.
Y la hora había
llegado. Tras una breve pausa llegó la
hora de escuchar lo que todos estábamos
esperando: el incendiario rock de Nashville
Pussy.
Con cuatro discos de
larga duración como su mejor arma de
presentación, y una excelente reputación
como banda en vivo, que incluye a dos ardientes
chicas, la ruda Ruyter
Suys como guitarrista, y la nueva Karen
Cuda en el bajo, este cuarteto oriundo
de Atlanta, contaba con los requisitos necesarios
como para dejar a todos los presentes con la
boca abierta. Y sin duda que lo lograron. Jamás
pensé que las féminas, sobre todo
la enloquecida Ruyter, fuera tan incendiaria
y explosiva en vivo. Es que simplemente ella
la lleva. Su desordenada cabellera, y sus erotizados
movimientos rockeros, dejan prendido a cualquiera.
Saltaba, pegaba patadas, se tiraba al suelo,
gozaba como ella sola. Sin duda, se llevaba
la mayoría de las miradas. Su compañera
Karen, con esos tremendos ojos azules, que hipnotizaban
hasta los parlantes, también hacia lo
suyo conquistando y mareando a los presentes.
Ambas, con whiskey en la mano, no arrugaron
en nada. ¡¡¡Que brutal verlas
tragar Jack Daniels sin asco alguno!!!.
Y bueno, el humor del semi calvo Blaine,
junto a su entusiasta energía, fueron
buenos elementos para darle continuidad al show,
que por sobre la veintena de canciones y una
hora con diecinueve minutos dejaron a los asistentes
más que satisfechos con la entrega y
derroche de sudor que se mandaron.
Sólo la erótica Ruyter
se fue sacando sus prendas poco a poco. Más
de alguno esperaba el clásico "show
me your tets" que es típico de los
gringos. ¡¡Nos quedamos picados!!.
Habrá que esperar, salvo que algún
afortunado, post show, haya disfrutado de las
bondades de aquella melenuda.
En resumen, y como dije
antes, la noche del ocho, que podrìa
haber sido una de aquellas gloriosas noches
del rock, terminó siendo un gran concierto
de Nashville Pussy,
en donde los ingredientes agregados como los
teloneros, escasearon de entusiasmo y fuerza.
Para la próxima
esperemos que haya más apoyo, o mejor
difusión.
Se echó de menos a
Devil Presley o Humberstone.
Incluso, siendo más detalado aun, me
hubiera gustado ver el mismo evento en el Galpón
Victor Jara, recinto que encuentro más
óptimo y adecuado a las circunstancias.
Claro, es fácil decirlo después
del concierto.
Gracias de todas maneras
a la producción (Grande Flaco) por la
ayuda.
Por Andrés Padilla
BURNER FEST 2007
La Noche que Santiago Ardió:
"La Jornada que reunió al Rock local
con los explosivos sureños estadounidenses
Nashville Pussy"
Sábado 8 de Septiembre 2007 18: hrs.
Teatro Novedades.
Por Rossana Montalban
El Burner
Fest era sin duda, una de las ideas más
atractivas a realizarse en Santiago en cuanto
a shows en vivo, en los últimos meses.
Y es que, reunir en un mismo escenario a buena
parte del actual rock under conformado por Tabernarios,
Hielo Negro, Cóndor,
Silverjack y Johou,
junto a los explosivos sureños de
Nashville Pussy, prometía dinamita
pura y para muchos era un imperdible, que debió
haber convocado a más gente de la que
ese día se hizo presente. Pero más
allá de esa minoría, que al parecer
sigue siendo el público rockero, el pasado
sábado 8 de septiembre, y pese a los
infaltables percances que en todo evento suelen
ocurrir, sobre todo en apuestas más menos
ambiciosas y totalmente necesarias como es el
caso del Burner Fest, el evento logró
el cometido, haciendo que el teatro novedades
ardiera en llamas, como debía ser.
La jornada partió pasado las siete y
media de la tarde con los encargados de abrir,
Cóndor,
quienes tenían la "sucia" y
loable misión de dar el punta pie inicial
frente a un vació y frío teatro
novedades que, en medio de las descoordinaciones
de producción, acortó la presentación
de la banda a unos breves quince minutos, que
originalmente debían ser cerca de cuarenta,
y que en el retraso de los tiempos estimados,
se les dio la poca viable opción de tocar
solo dos temas que, finalmente terminaron siendo
tres y que mostró el buen nivel de la
banda antes este tipo de situaciones. Los elegidos
eran "Fu Manchu",
"Cruda de Bar" y
"Volando Alto", tres temas
que mostraron algo de la potente música
de los Cóndor,
llena de energía, buenos coros y riffs
afilados, directamente de la escuela del mejor
rock n roll playero y de carretera que el cuarteto
ha sabido recrear en su debut discográfico
"Volando alto y fuerte"
editado en mayo de este año, y
que en vivo queda completamente plasmado, sin
dejar a nadie indiferente, aun en éste,
su fugaz y aun así, entregado paso por
el escenario del Burner Fest.
De acuerdo a lo programado,
era el turno de Johou
quienes optaron por no subir a escena, para
solo interpretar dos temas, pues claramente,
eso no era lo que la banda tenía pensado
hacer en semejante instancia. Sin mayores rodeos,
la banda decidió ir por el todo o nada,
decidiéndose final y muy seriamente por
el nada, en una señal de respeto con
su show y con su publico, de acuerdo al del
todo valido y valorable criterio de la banda.
Llegaba el momento de Silverjack,
el también cuarteto supo entregar en
escena quince minutos de hard rock duro y el
heavy rock de "Explota
el cemento" su recientemente editado
primer disco. Quince minutos de riffs pesados
y mucha esencia setentera en escena y en estética.
Mezclando lo clásico y la influencia
de la escuela metalera, que en temas como "Sabotaje",
"Explota el cemento"
y "Tragos amargos"
dan forma al sello de Silverjack
que, tal como su nombre lo alude, es de aquellos
tragos fuertes y potentes. Una presentación
que dejó en claro la presencia de la
banda en el festival.

Tabernarios |
A esto, le seguiría
la presencia de Tabernarios
sobre el escenario, siguiendo con el
"Pilsen of death tour 2007" su
parada en el Burner Fest, a eso de las ocho
y media de la noche, con toda la propiedad que
caracteriza a la banda, apoderándose
del lugar con media hora de hard rock de cantina
a la clásica, encendiendo motores y calentando
el ambiente, al mismo tiempo que el publico
comenzaba a llenar los espacios vacíos.
Haciendo que entráramos en tierra derecha
y dando forma al Burner Fest, así lo
demostraba la actuación de Tabernarios.
Se escucharon entre otros, los ya clásicos
"El calor de tus
piernas","Tabernarios", "Perra"
y el cierre con
"Pilsen of death"
Los ánimos ya
estaban a tono con la música y era el
momento para seguir disfrutando de la noche.
La última presentación local corría
por cuenta de Hielo Negro,
una vez más, de lleno con todo, poniendo
algunas de sus mejores "cartas" sobre
la mesa en cuarenta minutos de música
que hicieron el piso para lo que seguía.
El trío apostando al rock patagónico
con temas como "Sin
dios ni ley", "Lobo estepario",
"Voodo", "Halcón de soledad",
"Cabo negro", la nueva "Perros
de la noche" y al
cierre "Salamandra".
Era el momento de la verdad, y ante cualquier
pronóstico, pasadas las diez y media
de la noche, el cuarteto oriundo de Atlanta
Georgia Nashville Pussy apareció en escena
para abrir fuego contra las cerca de quinientas
personas que llegaron al teatro novedades. El
primero en aparecer era Blaine
Cartwritgh invitando al rock. Solo era
cosa de segundos para que lo fuegos artificiales
se iniciaran con Karen
Cuda en el Bajo, Jeremy
Thompson en batería y la avasalladora
Ruyter Suys en primera guitarra. Así
nada más, de un momento a otro, la promesa
de Nashville Pussy,
dejaba de serlo, para convertirse en realidad
y ser esa misma banda de la cual tanto se había
hablado.
Directo al hueso, la partida era con "Pussy
time", más adelante sonaría
el tema que abre su primera entrega
"Let them eat pussy", el crudo
y distorsionado "Snake´s
Eyes" uno de los "tragos cortos
fuertes" de la noche, también sonarìa
uno de los himnos "Go
motherfucker go", el "are you
ready motherfuckers", no se hizo esperar
más, tampoco el saludo de Cartwritgh
a Santiago, haciendo gala de ese particular
acento sureño casi sacado de una película.
Una hora y cuarto de "Whisky Rock a roller",
a cargo de los sureños en un repertorio
que recorrió lo mejor de sus cuatro discos,
con temas como "You
re going down", "Say something nasty",
"Keep on fucking", "Hate and
whisky", "I m the man", "The
bitch just kicked me out" entre
otros. El primer cover de la noche, recordaba
a uno de sus ídolos, tal como lo presentaron,
el clásico Bob Seger y su versión
para el tema "Nigthbush
city limits". Lo próximo
que escuchábamos era "Lets
ride" del "High
as hell", y más adelante
otra de sus patentes influencias, esta vez sonaba
la versión para "Rock
and roll outlow" de los también
clásicos Rose Tattoo.
Herederos y fieles representantes del "Southern
rock", hicieron de la noche una verdadera
fiesta desfrenada, a base de riffs incendiarios
y afilados, una voz aguardentosa, de la cual
solo podía salir alcohol y fuego, la
siempre presente interacción de bajo
y guitarras, momentos de juego, el solo de Thompson
y los bailes de Ruyter.
Un cóctel de dinamita pura y electrificante,
que no dejó indiferente a nadie, y como
hacerlo, si enfrente se tenía a los hijos
incorregibles de Nashville, y cuya energía
que sudaba whisky, a ratos parecía sobrepasar
a muchos que miraban boquiabiertos a la banda.
No cabía duda al respecto, era la "Vagina
de Nashville" y es que su nombre lo dice
todo, pues a diferencia de mujeres objeto lo
que vimos fueron dos mujeres que tienen muy
bien puestos los pantalones, y eso bien lo sabe
el mismo Cartwritgh que sin temor alguno, y
a pesar de su naturaleza sureña y por
ende machista, es capaz de pasar a segundo plano
cada vez que debe hacerlo y como no, ya sea
por el gancho que significa la tan explosiva
presencia de Ruyter,
como también por ser además dueña
y señora de la guitarra líder
y del escenario. Lejos de ser los adornos simplemente
estéticos y sexistas, junto a Karen Cruda,
son quienes ponen algo más que simple
erotismo y escotes, pues ambas saben perfectamente
como hacer rock, algo que difícilmente
se copia o se aprende, simplemente se tiene.
La noche terminaba con el público gritando
"Nashville pussy- nashville pussy",
cerveza derramada y salpicada por todos lados
directamente de la boca de Ruyter y un pesado
Blaine Cartwritgh
lanzándose sobre el público. De
esta forma, la jornada había cumplido
y salía bien parada. Cada una de las
bandas demostró su calidad. Mientras
que el plato fuerte de la noche llenó
todas las expectativas e hizo lo que mejor sabe
hacer y cada una de las cosa que los han caracterizado
por diez años. Una banda que sabe tanto
de escenarios pequeños y de tabernas,
como de grandes estadios, en ambos con la misma
entrega. Así la presentación de
los norteamericanos en Santiago fue el resultado
de una jugada decisión de la producción,
que trajo a una de esas agrupaciones que están
hechas para ser vistas en vivo y que en otras
circunstancias difícilmente hubiese sido
posible presenciar, algo que es de esperar,
vuelva a repetirse, cada vez en mejores condiciones.
Por Rossana Montalbán
Blog: http://www.onlinenochesderock.blogspot.com/
Galeria de Fotos......
|