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TESTAMENT
Lunes 30 de Abril 2007
Teatro NOvedades
Textos: Andrés
Padilla y Carlos Avalos
Fotos: Juan Rodrigo Saez
No tengo palabras para
describir lo que sentí ayer en el show
de TESTAMENT.
Quiero ser bien franco y honesto. Jamás
pensé, y creo que jamás pensamos
los seguidores del metal en Chile, que un día
lunes a las 5 de la tarde TESTAMENT iba
a tocar en Santiago y causar una expectación
tan feroz con el tema de venta de entradas.
Es que simplemente nadie se esperaba una venta
así de rápida. Lo más cómico
es que después de tanta propaganda que
se hizo con el tema de que el show estaba todo
vendido, en el mismo día de la tocata,
se habían estado vendiendo entradas en
las boleterías del Teatro. Hasta supe
de algunos guardias del acceso que hicieron
bastantes travesuras para agarrarse unas lucas
de más.
Partamos por lo que sucedió
previo al show de TESTAMENT. Mi llegada fue
aproximadamente 4.30 (recuerdo) y al entrar
ya tenía los NECROSIS metiendo bula a
full. Es más, casi quedo sordo. Estaba
sonando muy fuerte y agudo. Quedé con
un zumbido en la espera a los de la Bay Area.
No se si sea intencional de los sonidistas o
si ellos no escuchan bien, pero NECROSIS no
sonó del todo completo. Si sonaron fuertes
pero no me convencieron mucho. Lamentablemente
tuve la suerte o mala pata de presenciar lo
que me parece una vergüenza. Justo a mi
lado estaba la mesa de sonido, y de pronto entra
el "gringo loco" gritoneando desesperadamente
a los sonidistas de NECROSIS, y exigiéndoles
casi como con una pistola en la mano que pararan
el show. Acto seguido, o mejor dicho, sin esperar
reacción alguna de los profesionales
a cargo, este "pelado" patudamente
y en forma violentísima, baja con el
brazo todos los niveles de la mesa, para que
se apagaran tanto amplificación como
luces. Todos lo que vimos eso, quedamos simplemente
"pa' dentro". ¿Qué onda?
¿No existen las palabras? ¿El
respeto? Nadie, absolutamente nadie se merece
algo asi. Más encima, y como testigos
todos los presentes, el mismo gringo loco arriba
del escenario casi se gana una buena paliza
de parte de Andy Nacrur, baterista de NECROSIS,
tras sus acciones deliberadas y alocadas por
impedir que el grupo siguiera tocando. Osea,
aca alguien se mandó un condoro. Eso
esta claro. ¿respetó NECROSIS
su horario sabiendo las exigencias de tiempo?
Descoordinación o no, creo que nunca
estuve tan a favor por que a ese maldito gringo
se le diera su merecido. Qué imbécil
más prepotente. Ojalá nunca más
se repita eso.
"The Preacher"
abrió la masacre de forma increíble.
El sonido no fue del todo decente al principio,
pero poco a poco fue mejorando. Llegué
a ver al sonidista de TESTAMENT tan alucinado,
que estaba arriba de su reja, gritando y saltando.
E incluso hasta alguien del publico que estaba
fuera de la reja que divide el área del
sonido, le regaló unas "piteaditas
de algo verde para la mente". Encontré
absolutamente genial la actitud del sonidista
este, que fue totalmete alo Old school. Como
cabro chico vuelto loco viendo a TESTAMENT.
Ahí supe que este show sería inolvidable.
Y así lo fue. Nadie, pero creo que nadie
se atrevería a decir que la presentación
de TESTAMENT no nos dejó el corazón
herido. Fue absolutamente de otro planeta ver
a la banda sonando un cañon, saltando,
expresando su alegría con sus rostros
felices y alucinados con el contagio y euforia
de los mil y fracción que repletaron
el Teatro Novedades. La gente estaba enloquecida,
feliz como niño con dulce. Chuck Billy
con su inigualable vozarrón hacia retumbar
las paredes del recinto. Simplemente su voz
incluso se come al sonido de las guitarras.
Clásicos y más clásicos
se venían. "The New Order",
"The Haunting", y la gente seguía
enloqueciendo cada vez más. Alex Skolnick
simplemente un maestro guru en la guitarra.
Tocaba y saltaba a la vez, con una cara de feliz
que no se la quitaba nadie. La tarde continuó
rápidamente y la banda igual. Casi no
dieron tregua ni pausas lateando a la gente
con palabras, sólo se dedicaron a cantar
y a dejar que la gallada siguiera volviéndose
loca.
Algunas sorpresas fue ver como sonaron temas
del "The Gathering". Y la casi hora
y veinte minutos del show pasó muy rápido.
Creo que el show estuvo en su totalidad en un
nivel altísimo. No recuerdo haber visto
una banda extranjera tan entusiasmada y convencida
de su performance como la que vi en el Novedades.
El pelado e invitado Nick Barker se la jugó
a su y estuvo de primer nivel. NI hablar del
resto de la banda. Todos cumplieron a cabalidad.
Tampoco se podría
decir nada negativo respecto del espectáculo
visual que significaba estar dentro del Teatro.
Las luces estuvieron espectaculares y en algunos
momentos simplemente parecía que estábamos
en el paraíso.
Felicito a la productora
por la preocupación de haber tenido un
acceso muy seguro y custodiado por carabineros,
para evitar malos ratos.
Y si alguien por ahí
te dice que no fue a ver a TESTAMENT porque
ya los vió el 99. Simplemente respóndele
que "este te lo perdiste" fue increíble".
Yo al menos así lo hice.
Ojalá se vengan
otros grandes de la Bay Area como DEATH ANGEL,
EXODUS, MACHINE HEAD, y porque no soñar
con una reunión de VIO-LENCE y FORBIDDEN.
¡Sería simplemente de culto!
Andrés Padilla
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Este recital ha sido
uno de los que más temprano ha terminado.
A las siete de la tarde ya había concluido.
Incluso, si uno quería, alcanzaba demás
a llegar a la casa para pillar "Hígado
de María" o "Chanta Ricki",
las dos teleseries mata neuronas del momento.
Obviamente los asistentes decidieron hacer algo
mejor, como seguir reviviendo el memorable recital
en algún boliche cervecero, dejando las
teleseries para la masa descerebrada.
La razón
del horario de "matinee" se debió
al hecho de que tanto Chuck Billy como Alex
Skolnick debían volar ese mismo día,
apenas finalizado el concierto. Aquello obligaba
a hacer la presentación muy temprano,
saliendo Testament al escenario alrededor de
las cinco y media de la tarde; Una hora antes
yo había llegado al teatro pillando la
presentación de los legendarios Necrosis,
banda que se encargó de calentar los
motores y prender al público que agotó
todas las entradas. Fue, como nunca, un lleno
total, distinguiéndose entre el público
gran afluencia de nuevos thrashers, no mayores
de quince años, muchos de ellos con pintas
que no veía desde 1988, cuando la moda
thrash dictaba el uso de zapatillas blancas
con caña y chaquetas de mezclilla. En
la más Combat Tour. Notable.
Lo que no fue para nada
notable fue la poco decorosa manera en que se
dio fin a la presentación de Necrosis,
obligando un gringo del staff de Testament ha
terminar antes de que la banda hubiese querido.
Mala organización, qué se yo,
el asunto es que fue feo. Es entendible que
hubiese restricción de horario, y que
Necrosis no pudiera alargarse demasiado, pero
fue muy feo y poco profesional en cómo
se dio fin a la presentación. Necrosis
quedó bien parada, y el gringo quedó
como el huevón mala onda. Posteriormente,
en backstage, el gringo ofrecería sus
disculpas aduciendo al hecho del vuelo en avión
de Chuck y Alex. Todo bien, excepto que estas
cosas tiene que conversarse de antemano. Y si
se conversaron, el punto esencial aquí
es que debe existir respeto tanto para las bandas
como para con el público. Mala onda lo
que sucedió con Necrosis. Esas cosas
no pueden pasar. Pero bueno, este tema da para
mucho. Vamos ahora al show propiamente tal.
Necrosis estuvo bien,
aunque sólo pude ver a la banda por un
par de temas ya que llegué al teatro
a las 4:30. De las canciones que pillé
reconocí el famoso tema "Kingdom
of Hate", pero lamentablemente el sonido
estaba muy fuerte, suficiente como para causar
trauma acústico. De hecho yo terminé
con un severo dolor de cabeza. Por otro lado,
Testament sonó mucho mejor, con un volumen
justo a la medida. Vamos con ellos.
Testament visitaba por
segunda vez nuestro país, trayendo para
esta oportunidad su alineación casi clásica,
faltando solamente Louie Clemente en la batería.
En reemplazo de este, nada menos que Nick Barker,
famoso por su participación en Cradle
of Filth, Dimmu Borgir y varias otras bandas.
En la guitarra líder estaba Alex Skolnick,
eximio guitarrista de alto vuelo que largo tiempo
estuvo ausente de Testament ya que estaba dedicado
al jazz, habiendo dejado el metal de lado.
Este Testament, distinto
al que visitó Chile ocho años
antes, en el 99, estuvo lejos mejor que en aquella
vez, especialmente en cuanto a sonido, que ahora
estuvo mucho mejor a pesar de que el comienzo
no fue excelente. Lo que sí se extrañó,
o lo extrañaron los que acudieron también
para el 99 fue ver a Chuck Billy regalando decenas
de poleras del "Demonic". No estuvo
mal eso sí que tres hermosas chicas hicieran
algo parecido un poco antes de iniciarse la
presentación de los californianos. Otra
diferencia es que para este nuevo show la banda
no venía con disco de estudio nuevo.
"First Strike is Deadly" es un remake
de viejas canciones, pero disco de material
completamente nuevo no hay desde "The Gathering"
que ya tiene sus buenos años. Así,
esta presentación fue bastante emotiva
ya que claramente se fue al pasado, reviviendo
grandes clásicos, como "The Preacher"
con que empezó el recital, "Into
the Pit", "Trial by Fire", "Over
the Wall", "Alone in the Dark",
"Practice What you Preach", "Sins
of Omission" y "Disciples of the Watch",
con que se dio fin a la presentación
de casi hora y media. Y de lo no tan nuevo o
tan clásico hubo un par de temas, como
"3 Days of Darkness", del disco The
Gathering. En otras palabras, la selección
fue a lo imprescindible de esta grandiosa banda,
extrañándose quizás un
corte como "The Ballad", del Practice
what you Preach o "Apocalyptic City"
del "The Legacy", el glorioso primer
álbum.
Y
eso sería. No vi a los otros teloneros,
Kaiowas, ni sé cómo les fue, ni
si tocaron. Tampoco pregunté. Sorry por
eso. Llegué sólo para presenciar
algo de Necrosis y el horrible "pull the
plug" que les hicieron. Aquello fue la
nota negra del día. De Testament, bien.
La banda todavía está en forma,
con un Chuck Billy quizás ya no cantando
tan bien como antes (los años no pasan
en vano), pero no nos olvidemos que el hombre
estuvo enfermo de cáncer, o sea, hay
que sacarse el sombrero con el gran Chuck. En
cuanto a Skolnick, nada que hacer, excelente
guitarrista, a otro nivel. Y del bueno de Barker,
me gustó comprobar que se amolda fácilmente
a cualquier tipo de metal, y si bien en Testament
no puede ir a mil por hora, como lo conocemos
en otras agrupaciones, mantiene bien el ritmo,
aunque todavía no se nota que ponga parte
de su cosecha.
En resumen, una segunda
presentación en nuestro país muy
superior al show de 1998, y si ha de haber una
tercera presentación a futuro es de esperar
que Testament llegué con disco nuevo.
Carlos
Avalos.
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