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SET LIST:

- Intro
- Hand Of Doom
- Call To Arms
- Die With Honor
- Swords In The Wind
- Karl Logan Solo
- Let The Gods Decide
- Joey DeMaio Speech
- Die For Metal
- Sons Of Odin
- Sleipnir
- Eric Adams Solo
- Joey DeMaio Solo
- God Or Man
- Loki God Of Fire
- Thunder In The Sky

Encore:

- Warriors Of The World United
- House Of Death
- King Of Kings
- Army Of The Dead (Outro)

 

Video del público en las afueras del Teatro Caupolicán (extraído de Manowar.com)

MANOWAR, DEATH TO INFIDELS WORLD TOUR 2010
Invitados: CHRONOS
Viernes 14 de Mayo 2010
Teatro Caupolicán


Texto por Cristian Herrera y Carlos Ávalos / Fotos por Rodrigo Basaure

Ver Review 1 / Review 2

 



REVIEW 1: Por Cristian Herrera

Y por fin tuvimos a MANOWAR en Chile. Algo que muchos veían como un sueño lejano o imposible, se hizo realidad este 2010. Quizás los fans acérrimos de la banda, esos que esperaron años porque llegara este momento, los que celebran cada "jugada" de la banda, ahora dirán "puedo morir en paz". Pero lamentablemente ese no es el sentimiento de todos los que nos hicimos presentes en el Teatro Caupolicán. ¿Y por qué weón?!!!, deberías estar mas feliz que la mierda, viste a MANOWAR, los "Reyes del Metal", la banda mas ruidosa del mundo... claro, vi a MANOWAR, y por lo presenciado esa lluviosa noche es que vuelvo a confirmar de que les quedó grande lo de "Kings of Metal". Quizá si hubiese visto este mismo concierto 10 años atrás, estaría cagado de la risa escribiendo esto, pero no fue así, y a estas alturas no me trago mucho el cuento de ciertas bandas, entre esas, la del Sr. DeMaio y Cia.

Pero vamos al concierto, que comenzó a eso de las 21:15 horas, cuando la Introducción arremete con todo, dando paso a "Hand Of Doom", que fue un verdadero estallido sonoro que nos dejó peinados para atrás, literalmente. ¿Louder than hell?, sí, de eso no hay ninguna duda, o como diríamos aquí en Chilito... ¡¡¡MÁS FUERTE QUE LA CHUCHAAAAAAA!!!. Una partida de caballo inglés que casi echa abajo el recinto de calle San Diego, al que le siguieron los temas ya conocidos por los curiosos que no aguantamos a ver qué tocaría la banda en esta gira. Solo una palabra para el setlist, decepcionante. Y lo peor de todo es que no fuimos la excepción a la regla. Nada de esos épicos himnos de batalla que hicieron de MANOWAR lo que son hoy en día. Tuvimos al cuarteto 105 minutos sobre el escenario, en los que se pasearon por temas del Warriors Of The World (2002), Gods Of War (2007) y Thunder In The Sky (EP, 2009). Y acá nos preguntamos ¿cómo una banda con 30 años de carrera y una tonelada de producciones a su haber no arma un show que incluya sus cortes más clásicos?, si, está bien, vienen promocionando sus recientes placas, o por la razón que sea, pero... ¿ni siquiera un regalito, siendo que era primera y quizás última vez que los veríamos?. En toda la noche y hasta último minuto los fervientes adoradores de los gringos pedían al unísono "Hail And Kill", pero la tan esperada salida del libreto nunca llegó. Ahora recuerdo las palabras de DeMaio durante su speech que, con cerveza en mano y en un excelente español nos decía algo así como "ustedes, los fans de MANOWAR, son los fans más grandiosos...". Obvio, como no vamos a ser los fanáticos más grandiosos, si dejamos que los "Reyes del Metal" vengan, nos advirtieron lo que tocarían, pero de todas maneras les llenamos el teatro (¿y que más...?), los aplaudimos a rabiar, y recién afuera, camino a casa, o al after, comenzamos a lamentarnos del que pudo ser un concierto soñado, único en nuestras vidas, y solo se quedó en el intento. Somos los fanáticos más grandiosos del mundo, si DeMaio, tienes razón. De seguro la banda se fue impresionada por la respuesta de los chilenos, era cosa de verle la cara a Eric Adams, como diciendo "estos weones están locos!!!", si hasta dieron un alto en medio de uno de sus cortes cuando el público se hizo sentir con fuerza, para contemplar la devoción de los guerreros de esta parte del mundo que esperaron décadas por tenerlos a metros de distancia, pero que no fueron bien retribuidos.

Bueno, vamos a dejar el tema del setlist de lado, porque este concierto si tuvo puntos positivos. Partamos por el sonido, que como lo indiqué anteriormente, tienen bien ganado el apelativo de la banda más ruidosa del mundo, y no solo eso, sino que se oía claramente cada instrumento desde la cancha. Una vez más el Caupolicán no nos falla y también mérito para el hombre detrás de las perillas. Otro factor que no puedo dejar pasar es la iluminación, absolutamente profesional. Detrás de la batería un gran telón en el cual pasaban numerosas imágenes en las que se apreciaban las portadas de sus discos, guerreros, demonios, y las infaltables hembras; a partir de la mitad del show optaron por mostrar imágenes en vivo, algo que de seguro agradecieron los que se encontraban en la platea. El sonido era tan fuerte que cuanto irrumpía Joey con su bajo, las imágenes del proyector se ponían borrosas. En estos aspectos MANOWAR no defraudó, preocupados hasta del más mínimo detalle técnico.

Por otra parte, me parecieron algo exageradas las intervenciones por parte de cada uno de los integrantes de MANOWAR, que a ratos se hacían eternas. Primero fue Karl Logan con un solo de guitarra. Luego Joey DeMaio, quien se adueña del micrófono hablando largo y tendido con varios chilenismos de por medio, dejando entrever que volverán a Chile. El hombre detrás del bajo también nos regaló un solo minutos más tarde. A decir verdad, bastante latera su performance, varios miramos el reloj mientras el hombre hacía lo suyo.

Ahora era la oportunidad de Eric Adams, quien nos hace partícipe de su entretenido solo. Detengámonos en este personaje, un tipo totalmente carismático en el escenario y que se echó al bolsillo desde un primer momento a los presentes con su excelente voz. Este gran frontman se robó la mayoría de los aplausos, sobre todo cuando tuvo un pequeño lapsus, equivocándose en la interpretación de un tema, lo que causó risas generalizadas, tanto del público como de sus compañeros. Parece que estaba bueno el vino jajaja.

Y finalmente el solo de Scott Columbus, quien... no, mentira, Scott fue reemplazado por Donnie Hamzik en esta gira, si, el mismo que grabó la batería de Battle Hymns el año 1982.

La cuestión es que tuvimos 30 minutos de absoluto relleno, solos por aquí, solos por allá, que compita el público, palabras de buena crianza, etc., etc. No olvidemos el show de DeMaio al final, quien sacaba las cuerdas de su bajo para luego regalarlas. No, no exagero con el tiempo, de verdad perdimos media hora en todo esto.

Eso si, el concierto no estuvo ausente de momentos gloriosos, fueron pocos, pero había que aprovecharlos. "Warriors Of The World United" es un ejemplo de ello, con los miles de presentes saltando y cantando a rabiar el coro de este tema. Para el recuerdo. Creo que muchos no se fueron con la cara larga precisamente por momentos como el vivido durante ese tema, o por el simple hecho de ver a MANOWAR. Pero no se si alguien habrá quedado totalmente satisfecho con lo presenciado. Esos esforzados metaleros que flameaban orgullosos la bandera chilena que decía Copiapó, o los oriundos de San Fernando, que aparte de desembolsar las 25 lucas de la entrada, tienen que desplazarse a la capital para ver a sus ídolos... ¿ellos habrán quedado completamente felices? Mmm... Al menos todos estamos de acuerdo en que MANOWAR nos debe una. Vaya a saber uno cuando se cumplirá eso.

Lo que ocurrió con la leyenda viviente CHRONOS, es otro tema. Y es que para ser sincero, no era el acto para calentar motores a una banda como MANOWAR. Ya bien pronuncia mi compañero más abajo la banda que estaba pintada para ello. CHRONOS partió a eso de las 20:15 horas cuando el público ya estaba muy impacientes, y ni las diversas vestimentas que mostró Topelberg (quien ya se adueñó del micrófono, dejando los tarros a cargo de otro músico), ni la muñeca inflable, ni los balazos al aire por parte del "Topo", ni la docena de discos que regalaron a los asistentes pudo con la ansiedad de estos. Esto llegó a transformarse en una falta de respeto para los nacionales, con pifias por montón, escupos que volaban al escenario, al menos la mitad del teatro haciendo "oyuos". Es que son muy "true" estos cabros, ja. Sobre todo uno que después de putearlos y escupirlos se acerca y me pregunta ¿Y estos quienes son? Jajaja... CHRONOS no eran los teloneros apropiados, y punto.

PD: Creemos que las medidas tomadas por los audiovisuales de MANOWAR (ajenos a la productora a cargo del evento) son insólitas. Dejar a los fotógrafos acreditados retratar a la banda por escasos minutos, sólo desde el palco más alejado del escenario y sobre todo, ponerles un montón de prohibiciones en cuanto a la publicación de las fotografías, es algo absurdo. Hay cosas más importantes de qué preocuparse, y si la banda y su entorno deseaban exclusividad en cuanto a imágenes, no se comprende ya que la cancha estuvo repleta de flashes. Ni siquiera el gran Ronnie James Dio, quien sí era (y seguirá siendo) un dios del Metal, puso trancas en este ámbito. Entendemos que esto pase en conciertos de otros estilos, pero el Metal es otra cosa.

[ Cristian Herrera ]

 


REVIEW 2: Por Carlos Ávalos

No sé en qué momento nosotros los metaleros nos convencimos o nos dejamos convencer de que MANOWAR eran los reyes del metal. Probablemente andábamos volando bajo y nos pillaron desprevenidos. ¿Reyes del Metal? Creo que el título les queda grande. Más aún, nadie, pero absolutamente nadie ha elegido a MANOWAR como reyes del metal. Ellos mismos se autoproclamaron los reyes tal cual hubiese sido una dictadura militar donde llega un tipo y dice que ahora él manda. ¡Y les compramos! ¡Si, les compramos y nos convencimos! ¡Parece que la hierba y el alcohol están afectando nuestros sentidos! Amigos, compadres, socios, hermanos del metal (como diría MANOWAR) no os dejéis engañar. A lo más MANOWAR es una buena banda de metal y eso con suerte. ¿Y en que me baso para blasfemar contra los supuestos reyes? Bueno, si fueran los reyes del metal, estarían por encima de IRON MAIDEN, METALLICA, MEGADETH, JUDAS PRIEST y BLACK SABBATH. Y bien sabemos que eso no es así. Pero ok, olvidémonos del marketing de MANOWAR que nos convenció de lo true metal que eran a través de temas donde las palabras "power", "steel", "blood", "enemies" y "kill" no podían faltar.

Habiendo zanjado la disyuntiva referente a liderato musical aboquémonos al recital. ¡Uf! ¡Cómo estaban esas expectativas! Hasta que se supo que el setlist de los shows en Brasil y Argentina no habían dejado para nada conformes a los fans. ¿Sería igual en Chile? Sí, por supuesto, porque pocas probabilidades había de que MANOWAR cambiara setlist a última hora. ¿Y cual fue el problema con el setlist? Simplemente estaba extremadamente inclinado hacia los últimos discos, llevándose la gran tajada de la torta Warriors Of The World del 2002 y Gods Of War del 2007 con 4 canciones al menos de cada uno de esos discos. Así, MANOWAR hizo como si el pasado no existiera y no tocaron nada de lo que se considera son sus mejores placas, o sea Hail To England y The Triumph Of Steel. Y qué decir de los primeros dos discos... absolutamente nada. Aquello sin lugar a dudas generó decepción en el público asistente y los únicos que se lo vacilaron todo fueron los fans más fans que tienen todos los discos de MANOWAR y que se saben todas las canciones y que piensan que todos los discos de MANOWAR son geniales. El resto, pues simplemente se quedó con cuello esperando las canciones antiguas, pero no pasó nada.

Y todo esto sería perdonable si no hubiese sido por la más o menos media hora de show que se perdió, colándose como arena entre los dedos, en despliegues ego maniáticos de pseudo virtuosismo donde tanto el bajista Joey DeMaio como el guitarrista Karl Logan demostraron exactamente hasta donde llegaban sus habilidades. Bien, muchas bandas hacen lo mismo. Esta bien, pero una cosa es hacer algo relevante y asombroso y otra completamente distinta es dar la lata y eso fue lo que hizo DeMaio particularmente. Paja, paja, paja, y más paja con el bajo, siendo el apoteosis de la paja el final del show, que fue ridículamente largo. Sumemos a eso las arengas de Eric Adams con el público y se nos fueron 30 minutos de show que perfectamente pudieron haber sido ocupados para entregar al público las canciones que realmente quería escuchar, como "Battle Hymn", "Blood Of My Enemies", "Hatred", "Sign Of The Hammer" y "Thor", por dar tan sólo algunos ejemplos, porque a pesar de que MANOWAR no son los reyes del metal sí tienen buenos discos y excelentes canciones. Lamentablemente esas canciones brillaron por su ausencia en esta presentación.

Sin embargo, a pesar de todo lo nefasto hay que destacar tres cosas. Primero, que la voz de Eric Adams estuvo increíble. Sin lugar a dudas se trata de un cantante excelente y no hay nada que decir con respecto a su calidad. Segundo, el sonido estuvo espectacular. ¡Sonó la raja! La batería parecía que fuera a echar abajo al Caupolicán. Tercero, el juego de luces y la pantalla gigante con las carátulas de los discos estuvieron muy bien. Es más, cuando empezó el show, la verdad es que prometía y prometía mucho, como equipo que sale a la cancha y mete un gol al minuto y uno espera que sea goleada pero al final pierde el equipo por goleada. Poco a poco el entusiasmo fue decayendo y de pronto se escuchaban algunas pifias, especialmente en los intervalos demasiado extensos que la banda utilizaba para rellenar. Y para corroborar más todavía de que MANOWAR la está cagando con tocar tanto material nuevo, no olvidemos cuando DeMaio al dirigirse en perfecto español al público presente dijo cuan feliz estaba con los fans de Chile. ¿Por qué fue eso? Porque al parecer en Brasil y Argentina no les fue tan bien. Nosotros, quizás porque somos más fans de MANOWAR o simplemente porque somos y fuimos más condescendientes, no dejamos entrever nuestro malestar durante el show. En realidad fuimos buena onda con la banda, a pesar de todo. Fue en la salida, al conversar, que poco a poco se iban dejando caer las verdaderas impresiones del recital. Y sí, en realidad estuvo mala la huevada es lo que muchos terminaron pensando.

Con respecto a los teloneros CHRONOS hay que aclarar que lamentablemente no les fue muy bien y de hecho los pifiaron bastante. CHRONOS es una banda muy antigua, una de las precursoras del metal en Chile, pero eso pareció no importarle mucho al público que repletó el Caupolicán. Quizás hubiese sido mejor haber puesto a otros teloneros. No sé, se me ocurre que BATTLERAGE, que es una excelente banda chilena de metal en la vena de MANOWAR y que tiene reales proyecciones incluso a nivel internacional, hubiese sido la elección más acertada para este recital.

[ Carlos Ávalos ]

 

 


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