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¡Este trabajo literalmente me voló la cabeza! Hace rato que no escuchaba un disco de Death Metal chileno que calzara tan bien con las expectativas que uno puede crearse en este género musical. La placa suena aplastante de principio a fin. Partiendo por eso, es un punto muy grande a favor. Luego, la composición y estructura de sus canciones están sumamente bien logradas y ejecutadas. Los cortes te entretienen con buenas "embaladas"; hay montones de riffs muy cancheros que te dan esa pausa necesaria como para respirar y seguir haciendo headbanging. Y lo que más me agrada es sin duda que esta placa no pretende ser ni la más rápida, ni brutal hecha en Chile. ABADDON no tiene esa postura de creerse los más perversos ni diabólicos del género, todo lo contrario. Su música habla por si sola.
Como podría esperarse, estoy seguro de que muchos compatriotas aun no tienen idea de quienes son los ABADDON. Por eso, vale la pena hacer una pequeña introducción al respecto.
Nacieron por allá en el año '89 en la ciudad de Viña del Mar, cuando el Death Metal se había tomado la escena nacional. Para entonces, el futuro del estilo en el país se veía bastante prometedor. Desde Santiago, bandas como ATOMIC AGGRESSOR, SADISM, TORTURER, TOTTEN KORPS o DARKNESS, por nombrar algunos, marcaban la diferencia. Y era en la quinta región donde más se estaban acercando a esta escena. Bandas como THEM, BELIAL, CORPSE GRINDER, APOSTASY, BETRAYED o los mismos ABADDON, venían dando que hablar a pesar de que no todas se abanderaban con la propuesta del "Metal de la muerte". La idea era simplemente hacer una escena fuerte y hacer ruido.
Lamentablemente alrededor del año '93 (aproximadamente), muchos grupos se fueron a descansar por un largo período. Era la etapa de renovación donde los músicos finalmente optaban por una carrera universitaria quedando atrás los escenarios, y por delante los estudios. Siento que ese puede haber sido el caso de ABADDON, una excelente banda de Death Metal que tristemente no tuvo más remedio que dejar de lado su circuito de fin de semana.
Ahora en el 2009, luego de un período muy largo de tiempo, aparecen con el tan añorado y esperado disco debut que toda agrupación underground desea lanzar en su carrera musical. A pesar de que la espera fue excesivamente larga (demasiado diría yo, ya que a esta altura deberían tener por lo menos tres 3 ó 4 discos similares), los resultados fueron muy satisfactorios.
Ahora bien, asumo que toda banda con una trayectoria irregular, en 20 años sufre más de algún cambio de alineación. Eso lógicamente afecta el sonido y propuesta con el cual se iniciaron, por lo tanto no creo que valga la pena recordar o comparar si esta banda "suena" o "se parece" al ABADDON de aquel lejano '89. Creo que esa etapa ya quedó cerrada. Cosa de ver el tracklist de este disco y no tiene absolutamente ninguna relación con los viejos demo tapes editados en esa época (Tormentor, 1989; From The Dark Of Our Minds, 1993). Lo digo porque generalmente los grupos regraban uno que otro tema de sus demos para dejarlo en la posteridad de su primer disco oficial. Del line up original, el único músico que queda es Emilio Parra (guitarra). El resto de la alineación logró cumplir a cabalidad el objetivo. Su baterista Mauricio Castillo sobresale por mantener firme la línea y estructura de las canciones. Con certeros golpes y "redobles", nos ametralla con vehemencia y pulcritud. La voz de Norberto Rosales matiza tanto tonos guturales como gritos enfermizos que demuestran su desquiciada visión del mundo (basta con leer algunas letras de sus canciones para entenderlo). Nada que decir de los riffs que se atreven a incorporar melodías nuevas y bastante originales, mezclándolas con las clásicas armonías al más puro estilo Domination (MORBID ANGEL) o lo más nuevo de CANNIBAL CORPSE.
Técnicamente tengo que decir que este trabajo merece el total apoyo de quienes siguen la corriente del Death Metal americano. Si eres seguidor de grupos como CANNIBAL CORPSE, pues sin duda que este registro va a satisfacer todas tus necesidades. Cada canción tiene fuerza y personalidad propia. Ni hablar de que la producción de estudio demuestra que en estos últimos años algo se ha aprendido en la materia. Tengan en cuenta que el grupo tardó algo así como dos años en terminar de grabar este disco. La producción fue hecha casi en su totalidad por Juan Pablo Donoso (SADISM, THORNAFIRE) en sus estudios Sade. Y cuando digo "casi" es porque las voces fueron registradas en la ciudad de Viña del Mar.
No tengan duda alguna que este trabajo, aparte de estar sumamente bien diseñado, va a retribuirles el doble de lo invertido por el.
[ Andrés Padilla ]
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