He tenido la oportunidad de revisar lo que Brutal Bands está lanzando al mercado y debo decir que he quedado impresionado con el nivel de chacalidad de las bandas de este sello, que al parecer tiene como misión aglutinar bajo su maléfico alero a las bandas más brutales del planeta. La banda suiza AMAGORTIS y su tercer álbum de estudio es un buen ejemplo. No solamente brutales musicalmente, la banda lleva su extremismo también en cuanto a las lyrics y el arte gráfico. Cosa de ver la carátula. Bien enferma. Un compadre con horribles heridas debajo de una mesa pajeándose con unas revistas porno, una masa amorfa sentada en un sofá y viendo televisión al fondo y a lo lejos, en otra sala de esta casa infernal, unos cuerpos colgando de cabeza desde el techo. ¡Qué bonito! Y se si fijan bien hay una botella de Jack Daniel's en la mesa. O sea, el tipo que está debajo de la mesa puede que sea un enfermo mental, un necrofílico, un asesino en serie, un violador, un pervertido o quizás que otra cosa más, pero bebe del bueno. ¡Me pregunto que huevada se fumaron estos compadres para idear una carátula como esta! Me imagino la conversación: "Oye, pongamos a un huevón pajeándose" le dice el vocalista al guitarrista. "Oh, gran idea", responde él. Al menos a mí este tipo de huevadas no me impresionan mucho porque encuentro que son pendejadas. Pero bueno, todo sea para llamar la atención y vender discos.
No hay que ser un genio para adivinar qué tipo de música viene en esta placa. Brutal gore death metal o algo así. Lo que sí me llamó un poco la atención fue que la banda incorporó algo de humor en el disco, cosa poco usual en el metal en general. Nótese la canción "2 S.H.C." justo al final sale alguien imitando una gallina, o quizás una gallina de verdad, que va a la par con los sonidos guturales del vocalista. También en otras canciones el vocalista utiliza su voz de manera poco usual, utilizando su gruñido como si estuviera siguiendo la música y haciéndolo como si en el fondo se estuviese riendo de si mismo. La canción "Misplaced Mastectomy" y "Carnivorous Crackpipe Consumption" son dos claros ejemplos. Debido a aquello uno no sabe si esta banda de veras se cree su cuento o simplemente está haciendo esto para divertirse. Cuesta escuchar los treinta minutos que dura esta tortura sin esbozar una leve sonrisa cada vez que el vocalista hace sus divertidas intervenciones. De cualquier forma el resultado es altamente desagradable y no apto para quienes no toleran este nivel de inmisericordia. Ahora, con respecto a las guitarras, batería y bajo, el nivel de AMAGORTIS es medio, sin destacar mayormente en ningún instrumento en particular. Los riffs son bastante genéricos, y aunque hay algo de groove y uno puede imaginarse sin problemas los moshs que deben armarse en las presentaciones en vivo, no hay nada aquí realmente impresionante. De los doce temas ninguno destaca precisamente por su originalidad ni se perfila como memorable. Desde luego habrá fans que adorarán lo que hace la banda independientemente de todo, pero lo concreto es que a mí este disco no me dijo gran cosa porque ya he escuchado bandas de este estilo incontables veces y esto viene a ser más de lo mismo. Voces ultra guturales y absolutamente ininteligibles, canciones sobre sangre y gore, y machaque sónico que se parece a un millón de otras bandas es lo que ofrece AMAGORTIS. Si no tienen problemas con que esto sea más de lo mismo, adelante, disfruten de este pestilente bocado sónico.
[ Carlos Ávalos ]
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