DECEASED es una de esas agrupaciones que desde que tengo uso de razón, han estado siempre dentro de los oleajes del mundo subterráneo, ya sea editando discos, 7" EP's, apareciendo de vez en cuando o tomándose un descanso para nuevamente hacer ruido. Se podrían llenar páginas completas con reseñas, historias y comentarios de esta banda. Ha estado siempre en la escena y al parecer, tras la edición de este interesante disco en estudio, tienen pilas para rato.
Quienes conocen a este grupo, saben a ciencia cierta que King Fowley –voz y batería- es como decir Trey Azagthoth para MORBID ANGEL. Fowley, ha estado inserto en el underground incluso antes de DECEASED, nada menos que fabricando su antiguo fanzine Morbid Terror (circa 1984). O sea, de que el hombre sabe de Metal, sabe y lo ha demostrado en cada uno de sus lanzamientos que, al mismo tiempo, le han otorgado el privilegio de ganarse el respeto del respetable mundo extremo que siempre ha estado atento a este personaje, aunque paradójicamente para él, nunca fue del todo generoso a la hora de darle los pergaminos correspondientes. Quiero decir que de alguna manera, algo injusta, llámenla escases de suerte, Fowley y su hijo predilecto DECEASED, nunca han gozado de una fama mundial como para llevarlo a cerrar festivales europeos o que le hagan un documental tipo ANVIL. En el fondo, DECEASED siempre ha estado ahí, y por repetitivo que suene, siempre lo estará.
Con este nuevo disco, el sexto en su carrera, regresan con un verdadero arsenal de ideas y riffs que por lo que mis oídos perciben, puede ser quizás el mejor disco que hayan puesto en la calle. Mezclando un leve aire de Death Metal con Thrash Metal ochentero, mas algunas pinceladas del tradicional Heavy Metal, Surreal Overdose se autodefine como una excelente pieza de Metal.
Me agrada mucho el sonido logrado en la mezcla final del grupo ya que suena sumamente firme, filosa y a la vez pesada. La voz de Fowley me trae algunos recuerdos de la gloriosa y desaparecida banda SINDROME (Chicago, USA). Los riffs de los dos guitarristas, se codean perfectamente y mezclan entre ambos, dos influencias que le dan un sonido bastante singular al disco. Por ahí suena algo de VOIVOD que lo hace sonar incluso más complejo y atemporal.
Es asombroso saber que, entre tantos lanzamientos que aparecen cada semana, de vez en cuando hay discos que sin ser lucrativamente exitosos, o demasiado anunciados, hacen su pega de manera silenciosa sin tener que levantar mucho polvo. DECEASED ha logrado editar un disco que merece absolutamente toda la atención de quienes han perdido un poco la fe en las bandas viejas. Hay quienes saben como mantener el espíritu vivo. Ejemplos como este, o de bandas como FORBIDDEN o AUTOPSY demuestran que a veces los años no pasan en vano.
[ Andrés Padilla ]
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