DESIRE OF PAIN es una joven agrupación santiaguina que se ha empezado a conocer bastante en el underground y que poco a poco ha ido ganando más adeptos gracias a la incuestionable calidad de sus composiciones. Fragments Of A Crystalized Absence es el debut y uno de los mejores discos nacionales que he escuchado en largo tiempo. ¿Por qué? En primer lugar porque suena increíblemente bien, en segundo lugar porque las canciones son buenas y muy matizadas y en tercer lugar porque simplemente no tiene relleno. Cada una de las ocho canciones ha sido trabajada con cuidado y en su conjunto el disco suena coherente, siendo cada pieza indispensable en el puzzle. Musicalmente, la banda se mueve dentro de un death metal experimental bien atmosférico que mezcla con maestría pasajes con voces guturales con otros con voces limpias y momentos de genuina intensidad sonora con otros algo menos intensos manteniendo las ideas en orden y sin que se pierda el nexo que conecta aquellas ideas. En otras palabras, el disco fluye. Y aunque reminiscencias de ANATHEMA antiguo (especialmente en el primer corte "Whisper Of Death") se hacen evidentes, al igual que OPETH, una escucha atenta revelará que ENSLAVED, IMMORTAL, EMPEROR, HYPOCRISY, MESHUGGAH y DREAM THEATER también han sido influyentes de manera hasta quizás inconsciente. Cosa de escuchar el tercer corte "Mount Of Perdition". ¡No me van a decir que no se parece a ENSLAVED! Sin embargo el hecho de que las influencias se revelen tan fácilmente no es necesariamente algo malo. DESIRE OF PAIN ha sabido ser capaz de tomar todas sus influencias y mezclarlas en una licuadora que como resultado ha generado un zumo que suena bastante original al menos en lo que al mercado metalero underground chileno respecta. No conozco otras bandas que vayan por la línea de DESIRE OF PAIN, que mezcla tan bien la violencia sónica propia del death metal con la suavidad y sutiliza del rock progresivo. ¿Death metal progresivo melódico? Sí, eso hace esta banda, y lo hace bien. Pero lo más sorprendente de todo es que los muchachos de la banda han podido hacer esto mejor que muchos con el doble de edad de ellos. Pero no les tiremos tantas flores. Hay que esperar el segundo disco, y si lo ponen en el equipo sin que nadie les diga que es DESIRE OF PAIN y pueden distinguir inmediatamente que son ellos, quiere decir que la banda ha encontrado un sonido propio e inconfundible. Así que hay que esperar. Este disco es espectacular y la banda ha demostrado calidad de sobra con composiciones interesantes y muy matizadas, pero sólo el tiempo dirá si logran escalar el próximo peldaño, y que consiste en encontrar el tan anhelado e inasible sonido propio. Nada de fácil, por lo demás. Pero lo que tenemos al momento está excelente. En lo personal lo que más aprecio de este álbum es que es matizado. No es todo el rato brutal, ni todo el rato tranquilo. Por ejemplo, pasamos de "Destroy The Madness" que es bien brutal y donde la voz gutural es predominante, a "Empty Words" (probable inspiración en DEATH) que es mucho más tranquilo y donde la voz limpia cobra mayor protagonismo. Estos cambios hacen de la escucha algo interesante pues invita al oyente a preguntarse: "¿Y con qué saldrán ahora?". Pues bien, luego siguen con "The Moon Is Stained In Blood" que suena bien Black Metal. De ahí pasamos a "Fixing In Silence" que parte con un grito chacal. Esa canción tiene a Andrés Piña de TARGET y PSICOSIS como vocalista invitado. La placa finaliza con "In Your Arms"; un temazo bastante largo que pasó de ser excelente a sublime gracias a la genial idea de incluir en aquella canción las voces de Juan Escobar (ex MAR DE GRISES) y de Alicia Plaza (BURNING TEARS) entre medio de la voz infrahumana de Sebastián Silva. La idea funcionó a la perfección y finalizó este excepcional disco de manera espectacular.
[ Carlos Ávalos ]
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