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Cuando recuerdo el comienzo
del Death Metal, es imposible no repasar a estos
suecos, que como en los principios de los noventas
junto a NIHILIST y TREBLINKA nos daban como tarro
con sus demos y todo el power que uno podía
recolectar a través de live shows que
se intercambiaban por medio de tape-trading,
gracias a ello pude conocerlos, mas luego
que tarde se encumbran con el espectacular Like
An Ever Flowing Stream, un golpe a la
cátedra, solidez máxima, de culto.
Pero que pasó con estos veteranos de
tantas batallas que a mediados de los noventas
son desplazados por bandas con sonidos más
taquilleros, y producciones más influyentes
para el medio.
¿Por qué describo esta situación?,
encuentro insólito que una banda con
este repertorio y cartel, todo un icono para
los que vivimos los albores del Death Metal,
haya reunido un simple puñado de seguidores
por su paso por Chile. El pago de nuestra escena
fue pobre (y últimamente se viene repitiendo
para muchos otros grupos: CANDLEMASS, ATROCITY,
etc.)
Pero describamos este DISMEMBER 2006, de partida
un nombre poderoso para el disco y para dejar
en claro la postura, el cover está increíble,
tiene algunos tópicos y descripciones
laberínticas, es decir perspectivas y
angulaciones no comunes, pero frontal
a tí un ser enfundando una espada a punto de
"matar" simbólicamente todo
tipo de creencias sustentadas en religiones
que provocan dolor y miseria. Está increíble
para los coleccionistas de vinilo. Este plausible
álbum, desentierra todo el power que
Mr. David Blomqvist puede sacarle a su guitarra,
y Matti guturalmente como siempre, fraseando
como es característico, si eres
banger adicto de larga cabellera, esto es para
ti.
Por otro lado quisiera hacerme cargo de la muy
cuidada imagen de estos personajes, gran trabajo
a la hora de vender el cuento, acierto del trabajo
fotográfico y grandes fotos, el look
impecable con chaquetas de cuero cruzadas, a
la vieja escuela, groso. Retomando una vez el
tema, estoy cansado de escuchar acerca de los
"veteranos", aquí, allá,
dejémonos de patrañas DISMEMBER genera música real, intensa, a la sueca,
ahora, no ayer, giran por Europa, este verano
del hemisferio norte se pasearán por varios
importantes festivales, incluso están
de cabeza de cartel en el "Maryland Death
Metal Festival" en US, es decir quieren
emerger y convertirse o reposicionarse entre
las grandes bandas de Death Metal.
Su noveno álbum de la mano del sello
sueco Regain viene a aseverar todo lo antes
expuesto, salvo el instrumental, me quedo con
todo el disco, "The God That Never Was",
rápida, gutural,... ¡para!... sigue, cambios, solos, ¿qué más
quieres?, ¡un cañón! La
esencia de este grinding Death Metal. Está
puro, sudoroso cañero. El daño
continúa con tracks como "Autopsy", "Never Forget, Never Forgive", ametralladora
en mano para que estos suecos nos den con lo
que más saben, exquisito Death Metal,
un manjar.
Tema aparte el sonido, que según tengo
entendido fue gracias a la impecable producción
de Fred Estby, el registro DISMEMBER se consolida,
crudo e intenso, siguen cayendo uno a uno los
temas, después de solo 35 minutos con
el CD inserto en mi radio, extasiado estoy de
digerir tremendo plato musical, de inmediato
pienso en los "padrinos", como GRAVE, UNLEASHED y ENTOMBED, vaya tarea para ellos
de entregar sonidos duros a la apuesta de sus
nuevos trabajos. Grande Matti y compañía,
gracias por este noventero disco, la cosa es
que las nuevas generaciones aprendan y vean
que ellos viven y crean intenso Death Metal.
DISMEMBER no está muerto. Larga vida a este
increíble quinteto.
La banda consiguió un bajista permanente
y se dispone a atacar Europa, ojo si algún
chileno anda por allá.
[Jorge Olate ]
Demás estaría entrar en detalles
respecto a la brillante trayectoria de esta
gran formación sueca ya clásica,
totalmente comprometida desde sus inicios con
sus ideales y fans, como ya pocas van quedando
en esta saturada y (en algunos casos) "colgada
al carro de la moda" y "wimpy"
escena. Sólo basta mencionar que entre
su currículum se cuentan memorables álbumes
como Like An Ever Flowing Stream,
Indecent & Obscene o Massive
Killing Capacity, los cuales con seguridad
podrían adornar la colección de
algún fanático entendido del buen
Death Metal, entre sus discos favoritos o regalones,
o como también sus impecables shows en
directo como lo fue su sorprendente paso por
Chile, en el marco de la gira sudamericana de
promoción del anterior álbum Where
Ironcrosses Grow el año 2004.
Y es que el poderío de DISMEMBER, no
ha perdido un ápice desde los tiempos
de sus primeros discos y sus metrallas de riffs
con el clásico "sello sueco Sunlight"
en adición a su siempre presente trabajo
melódico que se cuela entre la agresión
y ferocidad del sonido, continúan reventando
tímpanos incesantemente.
Específicamente en el caso de este The
God That Never Was (un título bastante
sarcástico), yo diría que la cosa
es más "in your face" que su
predecesor, pero manteniendo la tónica.
Comenzando por el primer puñetazo que
da título al álbum, pegado con
"Shadows Of The Mutilated" (buen tema)
y sus riffs oscuros Old School, dupla ésta
de cortes que no da tregua alguna con ese ritmo
acelerado y a la vena, comandado por el gran
Fred Etsby, que no deja títere con cabeza,
si de hacer headbangers al compás de
aquellos drums se trata.
La producción se nota mas acabada,
pero sólo un poco, ya que, como dije
antes, el sonido "Sunlight" crudo
(o "raw") de antaño predomina
en la placa. La poderosa garganta de Matti Kärki se mantiene intacta y el trabajo de guitarras
impecable tanto en los leads y melodías,
como en el grado de peso y brutalidad otorgada.
Tal es el caso de "Time Heals Nothing" con una dosis de esas guitarras melódicas
antes aludidas, entre tanta agresividad que
viene a equilibrar un tanto la fiereza impuesta
por los temas anteriores y también por
los siguientes como "Autopsy", "Never
Forget, Never Forgive" y "Trail Of
The Dead". La muy bien concebida instrumental "Phantoms Of The Oath" da muestra
de la siempre presente influencia del Heavy
Metal Clásico en la banda, con claras
reminiscencias a MERCYFUL FATE (onda Melissa,
a quienes DISMEMBER siempre han venerado) y
IRON MAIDEN.
Por otra parte, el sonido denso en "slow-tempos"
también hace de las suyas como en el
caso de "Into The Temple Of Humiliation" y "Feel The Darkness" (un tema excelente
que me recordó a "Casket Garden" del Massive Killing Capacity).
Cerrando el disco, otro de esos cortes embalados
con más guitarras melódicas y
filosas a la vez, como lo es "Where No Ghost
Is Holy" que es otro temazo y que retrotrae
a la mente también la era de Massive... o Death Metal.
Finalmente puedo afirmar con seguridad que estos
suecos han logrado otro trabajo impecable, sin
necesidad de caer en tendencias de moda o sacrificar
su sonido, lo que a mi juicio es algo que ha
de ser respetado y valorado con justicia. Recomendable
para nostálgicos del Death Metal sueco
de antaño!!! [ Raven -I- ]
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