A mediados del año pasado, el coleccionista/consumista/solidario que todos llevamos dentro me hizo comprar el disco beneficio a las víctimas del tsunami en Japón ideado por el siempre inquieto Joel Grind con su máquina de hacer Thrash llamada TOXIC HOLOCAUST. Sorpresivamente, lo que terminó llamando mi atención de esta notable iniciativa plasmada en un vinilo blanco de 7" fue el lado B, que era ni más ni menos que un tema de esta banda aún desconocida para mi llamada MIDNIGHT... En ese mismo instante me volaron la cabeza y me vi obligado a rastrear su trabajo hacia atrás, que es sorprendentemente largo y prolífico, con más de 10 entregas entre Demos, Splits y Singles desde el 2003, por lo que la salida de este esperado primer LP ha sido un motivo de celebración para muchos. Y las expectativas han sido cumplidas con creces.
Lo que hace este trío de Cleveland es una corrosiva mezcla entre el Metal primitivo y crudo de VENOM, el primer MOTÖRHEAD y el proto-black de HELLHAMMER, con la actitud y aceleración Punk de bandas como DISCHARGE y GBH. Ni siquiera me aventuraría a citar como influencia a los inicios del Thrash, los tipos de MIDNIGHT agarraron el Delorean en 1982 y de ahí no se movieron.
Nada nuevo, hay que decirlo, pero el resultado es fresco y honesto porque se nota que los tipos ponen unos huevos enormes y tienen la idea muy clara. Desde el minuto cero del primer tema de Satanic Royalty, uno puede visualizar mentalmente una sala de ensayo insalubre repleta de javas de Báltica y pipas de crack con tipos uniformados en chaquetas de jeans sin mangas repletas de parches y cinturones de balas. Por si no queda claro, lo de MIDNIGHT es la suciedad y crudeza que todos los viudos de la NWOBHM más podrida estábamos esperando hace largo tiempo, y que hemos podido satisfacer estos últimos años gracias al catálogo del sello independiente Hells Headbangers Records, responsable de lanzamientos de otras bandas igualmente virulentas como EVIL ARMY o los japoneses de ABIGAIL.
La temática de las canciones de MIDNIGHT, al igual que su música, es bastante limitada pero no por eso menos efectiva. Los tópicos son nuestros favoritos de todos los tiempos (Satan, Metal, velocidad y dominación sexual) y conservan muchos de los clichés que tanto nos gustan, como la infaltable intro con voces infernales grabadas de atrás para adelante, al más puro estilo del "Join Us" que hizo SLAYER en el Hell Awaits o de "El diablo es magnífico" de la brasileña Xuxa.
En los poco más de 30 minutos que dura este disco, la velocidad y adrenalina dicen presente en la mayoría de las canciones, sobre todo en futuros himnos de bar como "You Can't Stop Steel", "Violence On Violence" y la casi autobiográfica "Lust, Filth And Sleaze", donde la guitarra de Filey the Kid (que también toca en los próceres del under gringo NUNSLAUGHTER) dispara riffs por doquier intercalando solos simples pero vertiginosos, de los que Fast Eddie Clarck estaría orgulloso de haber compuesto a inicios de los ochentas. También hay momentos a medio tiempo que sirven para restar monotonía como la inicial "Satanic Royalty" o la arrastrada "Necromania", deudoras de por vida de la obra inicial del suizo Tom G. Warrior.
No queda más que agregar: Si te gusta el virtuosismo, la profundidad lírica y seguiste la teleserie de DREAM THEATER y su búsqueda de nuevo baterista, mantente alejado de este disco. De lo contrario, bienvenido a la blasfemia mugrienta y anfetamínica de los MIDNIGHT. No pierdes nada, la primera es gratis...
[ Juan Pablo Andrusco ]
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