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Luego del cuasi escándalo
que dejó el impresentable sonido de "Enemies
of Reality", disco anterior de estos gringos,
Nevermore quedó en deuda con sus fans.
Tiempo después -digamos unos meses atrás-
salió una nueva mezcla y masterización
de aquel disco, la que estuvo a cargo de Andy
Sneap, quien permítanme decirles que
resucitó el álbum. Y por si eso
fuera poco, este año Nevermore tenía
no otra cartita, sino un mazo completo bajo
la manga, porque "This Godless Endeavor"
creo que fácilmente podría ser
uno de los mejores, sino el mejor disco del
grupo.
Si bien la música que hace Nevermore
tiene mucho de Heavy Metal y no es algo totalmente
extremo, me parece que sus discos siempre ha
costado un poco digerirlos, debido -creo yo-
a la complejidad técnica que les imprimen
los excelentes músicos que componen este
quinteto. Lo extraño es que "This
Godless Endeavor" sin perder aquella complejidad
de la que hablo, es un álbum que entra
fácilmente y que engancha desde un comienzo.
La mezcla de Heavy-Death sigue tan perfectamente
ejecutada como siempre, pero de maneras más
magistrales y con algo más de melodías
y al mismo tiempo de agresión. Es como
si la música de Nevermore se hubiera
polarizado, creando un equilibrio perfecto entre
brutalidad y melodía. La voz de Warrel
Dane está aún más perfeccionada
que antes y ya no recurre tanto a mezclas de
voces en los temas, algo que personalmente no
me agradaba mucho, mientras que los cuerdistas,
donde debuta el ex Testament Steve Smyth, siguen
con la misma calidad que de costumbre, al igual
que el maestro Van Williams en la batería.
El disco parte muy death metal con una patada
en el cráneo llamada "Born [The
Retribution of Spiritual Sickness]", tema
que mezcla todos los elementos que comenté
recién. Seguido de "Final Product",
excelente corte que sigue la línea de
"Enemies of Reality", uno ya sabe
que el disco es bueno. Generalmente cuando un
álbum parte con dos canciones buenas,
éste ya es considerado como discazo;
sin embargo, Nevermore está para mucho
más que eso, porque la calidad continúa
con "My Acid Words", uno de mis favoritos
de la placa. El cuarto track "Bittersweet
Feast" baja las revoluciones y hace de
puente perfecto para la balada "Sentient
6", la que como siempre está cargada
de sentimiento y melancolía. "Medication
Nation" vuelve a subir las energías
y da paso a otros temas más relajados
como "Sell My Herat for Stones", que
también podría ser considerado
como una balada y a continuación otro
excelente corte titulado "The Psalm Of
Lydia". "A Future Certain" y
el tema que le da el nombre al disco son los
encargados de cerrar la placa.
Nevermore es una de las pocas bandas que no
confunde la evolución con la comercialización.
No es fácil mantenerse fiel en un mercado
tan competitivo y donde cada día aparece
una banda nueva. Su trabajo durante su larga
carrera lo demuestra. Cada disco es superior
al anterior y siempre mantienen la idea del
grupo; cada vez más perfeccionada. Grande
Nevermore. Sin duda el mejor disco de Century
Media del año.
[Juan Carlos
Canepa M.]
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