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Desde que esta banda chilena apareció en los escenarios santiaguinos, muchos se comenzaron a preguntar de donde venían o mejor dicho qué pilas estaban usando. Su energético andar quedó reflejado con un entusiasta Heaven Denied (2006), placa debut que les trajo muchísimas buenas vibras, abriéndoles las puertas de manera muy rápida. Cuando se hacen las cosas de manera seria y profesional, las oportunidades llegan solas. Y fue lógico pensar que esto sucedería teniendo en cuenta que hay que sumar un ingrediente fundamentan en todo esto: talento.
Su propuesta musical, que siempre ha estado afiliada al clásico Thrash Metal, ha sido su mejor arma. Por eso, para quienes digan que esta agrupación se subió al carro de la alegría que vino con toda la onda Retro-Thrash, están muy equivocados. Por ningún motivo se les podría comparar con grupos como MUNICIPAL WASTE, VIOLATOR o GAMA BOMB. NUCLEAR, si bien es cierto, no está intentando reinventar el Thrash Metal, sí tiene claro que sus riffs están cargados de adrenalina y pulidos de mosh.
En un corto período, NUCLEAR supo instalarse y armar un ritmo de trabajo envidiable entre sus pares. Pasaron dos años desde aquel debut, para que nuevamente nos cachetearan con el violento disco 10 Broken Codes (2008), placa que continuó la senda ascendente que se habían programado alcanzar.
Entre tanto, se las arreglaron para mantenerse muy activos tocando en todo Chile y por sobre todo dentro del circuito local, ya sea con bandas emergentes o abriéndoles a varios grupos internacionales (BRUJERÍA, DESTRUCTION, HIRAX o JOEY BELLADONNA, entre otros). Es más, su hambre por sobrevolar la cordillera los llevó hasta México, compartiendo escenario con nada menos que TOXIC HOLOCAUST, GRAVE, 1349 e incluso DENIAL (una excelente agrupación de oscuro Death Metal que está formada por músicos de la desaparecida banda CENOTAPH).
Tras haber editado a fines del 2009, un caótico disco en vivo llamado Mosh Detonation Official Bootleg -grabado en Bar Oxido, ubicado en el bullido barrio Bellavista de Santiago-, hoy nos sorprenden con su tercer y más nuevo trabajo en estudio: Jehovirus, un compendio de nueve brutales y precisos cortes que siguen demostrando que la banda se ha tomado las cosas muy en serio. ¡Como debería ser!
Tengo que sentirme orgulloso al escuchar que este registro suena simplemente perfecto. Independiente de cualquier crítica que se le pueda hacer a las canciones –porque siempre las puede haber-, lo positivo es que NUCLEAR encontró finalmente la fórmula perfecta para sus necesidades.
Gracias al talento de su propio guitarrista, Sebastián Puente, grabaron en los estudios AudioCustom -donde también se registró el debut los thrashers locales MASSIVE POWER-, lo que es hasta ahora su trabajo más completo. No me atrevo a decir si es su mejor disco. Creo que tendría que pasar algo de tiempo para poder concluir en eso. De lo que sí tengo certeza es que es su mejor esfuerzo en términos de profesionalismo y madurez musical.
Sumemos a esto, que la banda hizo un esfuerzo económico inigualable en dejar que la masterización fuera hecha por manos profesionales. Nada menos que Russ Russell desde Inglaterra. Es como para tomarlo en serio si sabemos que este ingeniero ha trabajado con bandas de talla de NAPALM DEATH o DIMMU BORGIR. O sea, palabras mayores. Este punto es sumamente importante en un disco. Y si nos damos cuenta, creo que no hay bandas nacionales (fuera de CRIMINAL o NUCLEAR) que estén invirtiendo en ese ítem.
En pocas palabras, NUCLEAR se convirtió en algo así como una de las mejores y más serias apuestas del metal nacional. Ganando una proyección internacional que está a sus pies y que sabrán muy bien cómo abordarla.
Temo no equivocarme cuando digo que el próximo paso de esta banda está en el extranjero. De lo contrario les puede jugar en contra quedarse pegados.
Vistos desde lejos y con una perspectiva más amplia, los nueve azotes que completan Jehovirus demuestran que el quinteto ha dado pasos agigantados en términos de profesionalismo y en crecimiento como banda. Sin perder la esencia básica que los caracteriza, su poderoso y veloz Thrash Metal, temas como "Belligerance" dejan claro que a pesar de la repetitiva necesidad de poner el pie en el acelerador, las bases de sus canciones están tomando aires más tranquilos. Se están dando el tiempo para la pausa y las melodías mejor logradas. Riffs pausados que arrancan en búsqueda del inigualable mosh que los hace tan característicos.
La música de este registro me hace sentir que de alguna manera ampliaron algo más su horizonte con algunas influencias del Thrash germano (KREATOR) y se acercaron peligrosamente en varios momentos a los dioses SLAYER. La forma de hacer los solos de guitarra, sobre todo por cómo están mezclados, hace pensar inmediatamente en la banda comandada por Tom Araya. "Criminal Solicitation" es uno de estos ejemplos. La dupleta de "solos" de guitarra es como una fórmula conocida para quienes aman los diestros dedos de Kerry King y Jeff Hanemann. Y en varios pasajes del disco esa ecuación se repite.
Me atrevo a decir que esta apuesta va a continuar la senda positiva en la que han estado trabajando estos últimos años. A pesar de que el quinteto encontró su camino musical, siento que aún está fusionándose con diversos estilos, en la búsqueda de un punto de equilibrio perfecto.
Musicalmente me espero un constante crecimiento. Espero que los fans sigan tomándolos en serio como ellos esperan.
Gran trabajo que merece ser recompensado con el apoyo de los fans chilenos.
[ Andrés Padilla ]
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